Ya hemos superado la primera prueba. Ha sido un poco más duro de lo que imaginábamos, aunque no demasiado. A pesar de no haber grandes desniveles, 30 kilómetros junto a la falta de rodaje son suficientes para dejar las piernas cansadas y algo doloridas. Y con alguna ampolla; esperemos que mañana hayan desaparecido. Afortunadamente hemos disfrutado durante toda la marcha de una temperatura fresca que ha ayudado a que el camino fuera soportable. Más que fresca incluso; a primera hora de la mañana hemos echado de menos no llevar guantes porque se nos quedaban las manos heladas. En cuanto a la zona que hemos atravesado, tengo que decir que hemos disfrutado de magníficas vistas, primero por campos cubiertos de flor y más tarde por los extensos viñedos riojanos, con los montes de fondo, todavía con nieve en las cimas.
Hemos llegado a Nájera cerca de las cuatro. Y me he llevado la alegría de que tanto Carmen como Virginia han estado de acuerdo en que lo prioritario era comer; lo de ducharse y lavar ropa podía esperar. De Lourdes ya daba por supuesto que pensaría así; dicho y hecho hemos atacado unos impresionantes bocadillos, acompañados de sus correspondientes cervezas. Luego asearse y descansar un poco. Mis chicas se están curtiendo. ¡Bien!
Hablando de la comida quisiera contar algo que quizá no tenga demasiada importancia, pero que denota hasta que punto el Camino es muchas veces un negocio. Llegando a Nájera nos hemos fijado en cartel anunciando un restaurante en el que ofrecían menú del peregrino por 10 euros. Puesto que el restaurante estaba junto a nuestro albergue hemos decidido comer ahí. Para nuestra sorpresa, los 10 euros anunciados habían subido de golpe a 12. Además una nota al pie de la hoja del menú indicaba que a los precios marcados había que sumar el 10 % de IVA. Total, que los 10 son realmente 13,20. Un engañabobos, vamos. Por el contrario, en el albergue donde nos alojamos, hemos recibido un trato inmejorable y justo, justo por el precio estipulado.
Mañana a Sto Domingo de la Calzada. 21 kilómetros; un paseo comparado con lo de hoy. Si además continuamos con las temperaturas como hoy, según lo previsto, posiblemente tengamos un día más descansado que nos permita disfrutar más del paisaje y de Santo Domingo. Y en Santo Domingo no toca lavar ropa…
