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Camino de San Salvador

El Camino del Salvador (o Camino de San Salvador) es el Camino de Santiago que transcurre entre las localidades de León y Oviedo. Su origen se debe a los peregrinos que, ya en el medioevo, se desviaban desde el Camino Francés hacia Oviedo para visitar la catedral de San Salvador, con el fin de venerar al santo y las reliquias que en ella se custodian. Hay un refrán que dice «Quien va a Santiago y no va al Salvador, honra al criado y deja al Señor».

El camino atraviesa la Cordillera Cantábrica, lo que le proporciona paisajes de gran belleza y una dureza que no tienen otros caminos. El tramo central del itinerario, el que cruza la Cordillera Cantábrica, transcurre por un territorio solitario y montañoso, con importantes desniveles y una cota máxima de 1.568 metros de altitud. Aunque no presente pasos verdaderamente peligrosos se puede decir que no es un camino para cualquiera, sólo es recomendable para personas acostumbradas a caminar por montaña. Especialmente en invierno o con mal tiempo hay que extremar la precaución y evitar el paso por las alturas, debiendo entonces optar por alternativas que transcurran por los valles. Por sus características es un camino poco transitado, tanto es así que es habitual no coincidir con ningún peregrino, incluso en período estival.

Dándole vueltas a la idea de volver a calzarme las botas, me encuentro que mi idea de hacer el Camino de Invierno me iba a resultar complicada, ya que con los días que me quedaban de vacaciones no me daba para las 10 etapas más los 2 que podría necesitar para el viaje de ida y el de vuelta. Así que consultando información sobre los caminos, me encontré con el de San Salvador, que con sus 5 etapas(siempre según las guías) y 120 Km, resulta perfecto para llevar a cabo durante una semana. Si sumamos a esto las descripciones de los bellos paisajes que se pueden encontrar en las etapas de los montes leoneses y valles como el de la Tercia, la decisión estaba ya más que tomada.

Así pues ya solo quedaba concretar fechas, consultar apertura de albergues y buscar billetes tanto para la ida a León como para la vuelta desde Oviedo. Quedaba, además, tener en cuenta como podría encajar esto dentro de mi preparación para la maratón, mi gran objetivo para el año. Despejadas todas las incógnitas, finalmente la planificación quedó como sigue:

  • 24 de octubre: partida de Valencia hasta León.
  • 25 de octubre: etapa 1, León – La Robla. 27,3 Km
  • 26 de octubre: etapa 2, La Robla – Poladura de la Tercia, 23,6 Km
  • 27 de octubre: etapa 3, Poladura de la Tercia – Pajares, 13,9 Km
  • 28 de octubre: etapa 4, Pajares – Pola de Lena, 23,9 Km
  • 29 de octubre: etepa 5, Pola de Lena – Oviedo, 31,7 Km
  • 30 de octubre: vuelta a Valencia

El viaje de ida a León lo haría en tren, mientras que la vuelta sería en avión; conseguí un vuelo de Volotea a buen precio y con horario conveniente, lo que me permitiría ahorrar unas horas de viaje. No quedaba ya mas que esperar que llegara el día 24.

Camino de San Salvador